¿Ah sí? – Fue la respuesta cargada de ironía y sobre todo de furia latente.
Por supuesto.
Ahora me dirás que te ama.
No me importa si no lo hace. Yo lo amo y eso es más que suficiente.
Me temo que no querida, porque ahora al único que amaras, será a mí. – Se acercó a ella y sujetándola por el pelo la besó haciéndole daño porque ella no abría la boca, le mordió el labio logrando que sangrara. Ella escupió en cuanto la soltó ganándose una bofetada de él en respuesta.
No voy a hacer lo que tú quie