¿Te sientes muy segura verdad? ¿Crees que tus gorilas podrían conmigo si decidiera raptarte? Con mucho gusto te digo que nada podrían hacer. – Esas palabras dichas por la misma voz rasposa la pusieron pálida, en lugar de entrar a la camioneta se quedó estática logrando que los guardaespaldas la observaron preocupados.
¿Señora? – Preguntó Paolo. Ella le hizo señas con una mano indicándole que no hablara y puso el altavoz.
Sí les dices una palabra, provocaré que tengan un accidente en cuanto sal