Ya pronto se haría la hora para irnos a la casa de los Porther. El señor Ian Porther un tipo astuto para los negocios y su esposa Mirena dueña de la boutique más prestigiosa de la ciudad, son muy conocidos y admirados en todo New York; su hija Carina Porther hoy cumplía dieciséis años y decidieron celebrarlo por todo lo alto. Había logrado ganarme su amistad al paso de los años, me convenía en mis negocios sus influencias en los altos mercados. Ya me encontraba peinado y vestido con un fino tra