SHAWN
—¡Así que solo huirás!
—Solo quiero regresar a Londres.
—¡Pues vámonos juntos! No tienes que irte tu sola, compraste un boleto y camarote a mis espaldas. Diana, por dios santo hablemos.
—Y lo haremos, pero no ahora.
—Es increíble que hagas esto. ¡Pues bien hazlo! —grité colérico.
—Hasta pronto Shawn. —ella salió del departamento y se sintió vacío sin su presencia aquí.
—¡Maldita sea! —vociferé furioso.
Pasé mis manos por mi cabello en acto de frustración. Por supuesto que ella se q