Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe acerqué aún más preocupada a él y me puse delante de él. Pasé mis manos por su cuello y le acaricié.
—¿Por qué lo has hecho?
—No me gusta esta situación, no quiero tener que elegir, ninguna os lo merecéis. —otra punzada en el pecho, era evidente lo mucho que le afectab







