*PARÍS, CAPITAL de Francia.
JESÚS
El barco por fin había llegado a aguas francesas. No tomó mucho tiempo abordar y comenzar bajar del barco. El cochero subió todo el equipaje a la diligencia y nos llevó rumbo al hotel.
—Es preciosa esta ciudad. —miré a Nicolle, ella estaba embelesada con todas las calles de París. — ¿Podríamos ver algunos lugares antes de ir al hotel?
Era una niña toda emocionada por conocer lo desconocido. Nicolle no había cambiado, me hacía gracia recordar a la niña curiosa