Abigaíl soltó un bufido frío y aterrador le indicó al sepulturero que colocara la urna de cenizas dentro de la tumba. Luego le ordenó que la sellara. Cuando terminaron, Andrés se paró frente a todos y tomó el ramo de lirios que le entregó el guardaespaldas. Esas eran precisamente la flor favorita de Dafne.
Andrés se agachó con cuidado para dejar el ramo sobre la tumba. Todos se sorprendieron, no esperaban que tuviera ese bonito gesto.
En realidad, Andrés lo hizo porque ella se lo había pedido. D