—Señorita, ¿el joven no bajó con usted? —preguntó una sirvienta.
Luna respondió:
—Tal vez todavía estaba durmiendo.
—Cuando fui a su habitación para llamarlo, no me di cuenta de nadie allí.
Luna recordó que Gabriel había salido la noche anterior y probablemente no había regresado durante toda la noche. Una expresión de preocupación cruzó su rostro:
—Probablemente tenga algún asunto en la empresa y salió.
—Entendido.
Cuando Luna salió de casa, sintió cierta inquietud. No sabía si se debía al exam