Si las cosas continúan así, no solo Sergio perderá la paciencia, sino que ella también se verá afectada.
Después de salir de la biblioteca, se sintió perpleja: ¿acaso él se lleva a su novia a todas partes?
No sabía en qué estaba pensando.
Aunque Gabriel no estaba presente, la vida de Luna continuó como de costumbre. El tiempo pasó rápidamente y, después de las clases, Luna preparó su mochila. Estaba a punto de irse cuando Isabel se acercó.
—Luna, ¿tienes tiempo? Hace mucho que Andrés y yo no com