En aquella noche, si no fuera porque de repente comenzó a menstruar y la sangre manchó su falda, no habría tenido la oportunidad de llamar a Andrés para que la recogiera del aula.
—Andrés, ¿estarás libre este fin de semana? ¿Podemos salir? Incluso no estuviste conmigo en el día de San Valentín.
—Revisaré mi agenda y te lo diré después.
Siempre le daba la misma respuesta. En el día de San Valentín, Isabel había planeado ver una película con él y luego ir de compras. Él también había dicho eso, pe