La muchacha pasó por la puerta del salón, y se encontró precisamente con Luna. Aunque ella escuchó los ruidos, no sabía en realidad lo qué había sucedido.
Al ver la silla caída, Luna se acercó y la levantó, mientras Bruno y Luis la observaban.
Bruno se sorprendió que Luna todavía tenía el coraje de acercarse.
Luna les echó un vistazo, luego a Sergio, que irradiaba una profunda ira mientras la sangre fluía por sus dedos. Cuando ella todavía estaba en la clase número 6, Luna había presenciado much