Después de recoger los materiales en la oficina, se dirigió a la clase. Esta era más bien una clase especial, porque los estudiantes que asistían a esta clase eran unos de carácter muy, originales…
En el pasado, las clases del campamento duraban solamente tres horas al día y terminaban a las nueve de la noche. Sin embargo, el horario se había extendido hasta las diez y media.
Su profesor era un anciano de unos sesenta años con gafas. Los últimos noventa minutos se dedicaban a un examen. Si los e