Luna frotaba ligeramente el lapicero, mientras pensaba en cómo sería la cena entre Frida y Andrés…
Frida le suplicaba nuevamente al oído:
—Luna, por favor, no seas mala y ven conmigo. De lo contrario, no sé de qué hablar con tu hermano y eso me dejaría mal parada. Eres su hermanita y con tu valiosa presencia, el ambiente será mucho más relajado para ambos. Si aceptas, de veras me aseguraré de convencer al profesor para que te permita entrar al campamento.
En ese momento, sonó el timbre que anunc