—Mañana haré que instalen más lámparas en la entrada de la mansión. La compañía ha desarrollado un nuevo equipo. Cuando no esté en casa, si alguien entra, recibirás al instante una notificación de identificación en tu celular —le respondió.
Luna se quedó sin palabras. Parecía que no era para evitar a los ladrones, ¡sino para vigilarla!
***
La persona se escondió cautelosa en la oscuridad, observando cómo se encendían y apagaban las luces. La mirada bajo el sombrero negro se fue concentrando poco