Esa noche, Jennifer sintió algo que nunca antes había conocido. Por primera vez en su vida, le habían dado una elección, y no la habían obligado a tomar una. Se puso un camisón de seda, la tela susurrando contra su piel. Al meterse en la cama, su cuerpo menudo apenas hundió el colchón mientras tiraba del edredón sobre sí y miraba al techo.
Su mente buscaba lo que se sentía mal. Era el miedo. El mismo miedo a la inevitabilidad que la desgarraba cada noche cuando intentaba dormir. Esta noche segu