MILENA.
Me encuentro guardando las verduras y las carnes que compre del super mercado, estaba preguntandonme que preparar para la cena. De pronto escuché el motor de un coche deteniéndose frente a la casa. Pensé que sería Derek, pero cuando me asomé por la puerta vi varias figuras: un hombre mayor, una señora mayor y una mujer joven que me resultaba familiar. Con cuidado cerré la refrigeradora, y salí al porche.
—Hola, ¿Se encuentra Derek? —preguntó la mujer mayor, con una voz dulce.
Antes de q