DEREK
Me dirigía al trabajo mientras miraba el reloj. Por fin iba más temprano de lo habitual. Era un día importante: estábamos terminando de preparar todo para el viaje del concurso de literatura. Se premiaría al mejor escritor de la temporada y se presentarían los libros más destacados. Además, entregaríamos diez copias gratuitas a las primeras personas que asistieran a las firmas de autógrafos.
Bajé del coche con mi taza de café, el termo que Milena me regaló. Solo de pensar en ella, me desc