Al entrar, se encuentra con Samuel, que está sentado organizando papeles. Samuel levanta la cabeza rápidamente para ver quién entra, pero, al reconocer a Jack, su expresión cambia completamente. Se queda pálido y, con los ojos muy abiertos, intenta hablar:
— ¡Ja… J… Jack! ¿Eres tú de verdad?
— Sí, soy yo mismo. ¿Por qué te haces el desentendido? Ya sé muy bien que sabías que estaba vivo. Creo que tu sorpresa es verme aquí en el hospital, ¿verdad? Porque probablemente no pensabas que volvería a