Se detuvo frente a Lis, mirándola con ojos afilados, como si quisiera entender qué estaba pasando, pero no lo lograra.
Lis esbozó una sonrisa amarga, aún perdida en sus pensamientos.
—¿Y esa historia de “Derrick” que mencionaste? Porque, mira, nunca escuché a nadie llamarlo así… Su nombre siempre fue Samuel. Jack siempre lo llamó Samuel. ¿Y ahora vienes con esa historia de Derrick? Todo esto es muy raro. ¿Cómo alguien que dice que me ama no me dice ni su nombre real?
Beatriz negó con la cabeza,