—Señor Olavo, ¿pasa algo? ¿Quiere saber de Jack? Realmente no sé dónde está, ni siquiera sabía que iba a salir. Solo lo vi cuando ya estaba listo y saliendo por la puerta, ni siquiera habló conmigo, para que se haga una idea. Así que, lamentablemente, no puedo darle la información que quiere.
—Está bien, querida, ¡gracias! —Olavo colgó.
Olavo no creyó que debiera contarle a Lis lo que estaba pasando en ese momento. Sabía cuánto seguía afectada por la muerte de su nieto y no consideraba apropiad