Él podía esperar, el momento llegaría, es más ir con ella al altar primero, y tener una luna de miel le arrancaba suspiros.
Juan Carlos se detuvo para cubrirle con las sábanas, respiraba tranquilo.
-Yo puedo esperar Ani, quiero que sea especial para los dos, no hay prisa-.
Ella se sonrojaba, sentía vergüenza de su propio impulso.
-No… por favor no tienes que sentir vergüenza conmigo, solo que te amo y quiero que te sientas segura, sin dar después lugar a dudas, yo te amo Ani, yo quiero una vida