La mañana fue una diferente a las demás, todos estaban reunidos en torno al gran comedor. María la pareja de su padre traía la bandeja con el café, los panecillos, queso, mermelada, huevos con jamón, y té para la señora Berta.
-María no te hubieras molestado, yo estaba por hacer el desayuno-.
-No fue ninguna molestia, tu padre hizo casi todo-.
-Papá definitivamente decirte que el café está exquisito-. Henry y Luisa decían que no solo era exquisito era una delicia.
El timbre anunciaba que Naomi