—En tu próxima vida, sé más inteligente.
Con una mirada a Manuel, cuyos ojos permanecían abiertos en la muerte, Pedro levantó una mano y lo arrojó como si desechase basura.
Un sordo golpe sonó en el aire.
El cuerpo pesado de Manuel finalmente se estrelló a los pies de Claudia y los demás.
Su rostro estaba lleno de terror e incredulidad.
Hasta su último aliento, no entendió por qué Pedro se atrevía a levantar la mano contra él.
Mirando el cadáver a sus pies, todos se quedaron petrificados.
Parali