— ¿La candidata idónea?
Al oírlo, Leticia quedó atónita. O sea, no se atrevía a creerlo.
Lo que le decían no tenía que ver con la lista de candidatos, ¡sino que la habían nombrado directamente como socia de la familia Flores! Incluso habían omitido el examen final. ¿Qué había pasado?
—¿Es verdad lo que me ha dicho? —preguntó Leticia.
—¿Por qué sería falso? Si no lo crees, ve directamente a la empresa mañana y firma el contrato. Bueno, ahora estoy ocupado, hasta luego —respondió el director g