—Prefiero ganar mi propio dinero a gastar el tuyo y sentirme mal. —dijo ella, pasando por el lado del hombre y dejando a Alvaro solo, desordenado por el viento.
¡Ella sí que sabe cómo manejarse!
Pero, ¿cómo logró conseguir el contrato de Carlos? ¡Qué misterio!
...
Delicia y Carlos estaban sentados no muy lejos de Alvaro. Delicia, de espaldas a él, sentía la mirada penetrante de Alvaro sobre Carlos, como si quisiera devorarlo con los ojos.
¡Eso sí que era furia!
Pero Carlos parecía tan tranquilo