Mundo ficciónIniciar sesiónLa velada se prolongó hasta avanzada la noche, luego de cenar y de bailar bajo la luz de la luna al suave ritmo de la melodía de los violines, los dos, Connor y Audrey se sentaron junto a la laguna artificial que estaba en el centro de uno de los jardines más hermosos que la chica hubiera avisto antes.
— Quiero darte las gracias — Ella dijo — Nunca nadie hizo algo así por mí…
— No debes agradecer por esto, realmen







