Mundo ficciónIniciar sesiónMcKenzie es una hermosa chica que después de haber superado una terrible enfermedad a temprana edad, sufre una pérdida dolorosa que la obliga a cerrar su corazón y su vida. Solo con la compañía de sus computadoras, asegura que es feliz y que no necesita de nada más, pero pronto descubrirá que está equivocada, ya que el atractivo y enigmático empresario, Viktor Novikov, la contrata para trabajar con él y este provoca que todo su mundo cambie al conocerlo a través de una simple conversación en Skype. Ambos tienen heridas en su corazón que no han sanado por completo, ambos tienen temores que no les permiten dar un paso adelante para continuar con sus vidas en plenitud y permitirse amar sin miedo, ambos desean abrir la jaula del pasado a la que voluntariamente aceptaron entrar y cerrar con un cerrojo. ¿Será que lo consiguen? Por azares del destino o no, ellos se encontraron y se han abierto a la posibilidad de tener: Un corazón nuevo.
Leer másUn año y siete meses después… Soy Viktor Novikov, tengo treinta y dos años y soy dueño de una fructífera empresa. Vivía para trabajar, no trabajaba para vivir. Perder a mis padres en un periodo corto de tiempo, hacerme cargo de mi hermana menor y sentir la traición de la mujer que, en aquel entonces, creí de manera errónea que sería la madre de mis hijos, me hizo ser quien era, un hombre desilusionado de la vida, que solo ocupaba un espacio en este mundo, sin ningún fin, ni propósito. La vida antes de ella era sombría y triste. Hasta que apareció, moi glaza fioletovyye[1], la única capaz de darle un propósito y un sentido a mi existir. Amarla y protégela por el resto de mis días. La única que me plantó los pies en la tierra y se atrevía a enfrentarme. Esa malen'kiy[2], de boca inteligente y respuestas rápidas. Quien pasó por un infierno, antes de poder rescatarla y dar
Las cosas después del secuestro no fueron fáciles, con Tatyana muerta y Petrov refundiéndose en la cárcel, no quisimos hablar de nuevo sobre el tema. «Todo comienzo es penoso» como decía mi mamá, adaptarme a la situación con el bebé y el hecho de trasladarme al apartamento de Viktor en Novikov Enterprise, no fue un camino de rosas.Mucho menos, si tomamos en cuenta a la loca de mi cuñada llenando una de las habitaciones con cuantas cosas de bebé veía a su paso. Después de que le dimos la noticia los dos juntos, estalló como bomba de confeti de la alegría y se tomó muy en serio el hecho de consentir al bebé desde antes de nacer.¡Dios, no quiero ni imaginar cuando esté entre nosotros!***Han pasado cinco meses desde que nos organizamos y dedo decir que Viktor, ha resultado ser un amor con respecto a mis
Estoy a salvo gracias a mi amor y justo en este momento alguien llama a la puerta y una enfermera entra. Es una abuela adorable con su cabello blanco y peinado en un moño apretado, con su reluciente uniforme.—Buenas noches, veo que la paciente despertó y usted, no nos notificó —riñe y con una mirada severa intenta reprender a Viktor—. Señor, Novikov, no debe estar en la cama de la paciente, podría interrumpir alguna de las vías intravenosas de la señorita. Es usted el peor acompañante que hemos tenido el disgusto de tener aquí.—Buenas noches, enfermera Rogers, como siempre es usted tan cálida; solo estaba disfrutando un momento con mi novia, ya le iba a informar. —Mi sonrisa de disculpa se planta en mi rostro al ver el intercambio entre estos dos.—¡Ya me iba a informar…! —Resopla sin creer ni un poco la excusa de Viktor—. H
Las horas y pasan sin pedir permiso, ni perdón y mi cuerpo dolorido exige un descanso, duermo cuando el sueño me vence y continúo sin saber nada. Calculo que ha pasado más de dios días sin embargo no puedo asegurarlo, y ninguno de los dos rusos me dice nada que no sean amenazas e insultos.Estoy medio dormida y un estruendo fuera de la puerta de donde me tienen confinada me despierta de manera abrupta.Me pongo alerta por si es alguna otra sorpresa, de pronto, alguien irrumpe en la habitación, es Alexey y parece desesperado, corre hasta mi posición, mientras afuera continua el caos, escucho cosas rompiéndose, incluso algunos disparos y hay personas que no logro distinguir bien, pasan una y otra vez frente a la puerta.El ruso corta las amarras que me mantienen cautiva en la silla, no así la mordaza que me impide preguntar qué es lo que sucede en el exterior, me agarra con fuer





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