Capítulo 41

Estoy a salvo gracias a mi amor y justo en este momento alguien llama a la puerta y una enfermera entra. Es una abuela adorable con su cabello blanco y peinado en un moño apretado, con su reluciente uniforme.

—Buenas noches, veo que la paciente despertó y usted, no nos notificó —riñe y con una mirada severa intenta reprender a Viktor—. Señor, Novikov, no debe estar en la cama de la paciente, podría interrumpir alguna de las v&

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