Mundo ficciónIniciar sesiónEn la fría y oscura celda que Nick estaba recluido tampoco podía dormir, se sentía angustiado temía por la seguridad de Ariadna y de su hijo, con él en prisión eran vulnerables a un nuevo ataque.
—¡Dios mío te ruego que los protejas! —oraba Nick desesperado.
Se sentó en la cama, intentando pensar en una manera de encontrar las pistas necesarias para probar su inocencia; sin emba







