Mundo ficciónIniciar sesiónNicholas mantenía sus codos sobre sus rodillas y en medio de sus manos yacía su cabeza inclinada. Nadie salía a darle información, hasta que escuchó una voz muy familiar.
—Nick, ¿Cómo está Ariadna? Me enteré por las noticias
—Se encuentra estable. —Resopló abatido—, le hicieron una transfusión al bebé, presentaba anemia fetal por la pérdi







