Punto de vista de nadia
Damien no se anunció. Nunca lo hacía. Un momento el callejón estaba vacío salvo por el eco de mis pasos y el zumbido lejano del tráfico, y al siguiente su presencia se apretaba contra mis sentidos como un cambio en la presión del aire. Lo sentí antes de verlo, esa quietud lenta y deliberada que significaba que alguien observaba sin parpadear. Seguí caminando dos pasos más antes de detenerme, porque dudar le habría dicho más de lo que estaba dispuesta a darle.
“Eres audaz