Punto de vista de Nadia
La llamada llegó justo después del mediodía, brusca e inesperada, cortando la tensión silenciosa de la casa como un cuchillo. Contesté el teléfono por instinto, ya presintiendo que esto no era algo rutinario.
"¿Nadia Cross?" preguntó la voz, calmada pero con un filo de urgencia. "Habla el detective Reynolds. Necesitamos que venga a la comisaría. Hay información que debe ver en persona."
Me quedé helada, aferrándome al borde de la encimera. Adrian apareció detrás de mí, su expresión cautelosa pero alerta. Lena, ya a mi lado, cruzó los brazos, preparándose en silencio.
"¿Información?" repetí, obligando a mi voz a mantenerse firme. "¿Sobre qué?"
"La situación de los miembros de la junta," dijo Reynolds con cuidado. "Hemos rastreado evidencias… y hay algo más. Algo relacionado con su pasado, deliberadamente oculto."
Mi pulso se disparó. "¿Mi pasado? ¿Quién podría…?" Mis manos temblaron ligeramente, aunque me obligué a mantener la compostura.
"Alguien cercano a uste