—¿Qué sucede? —preguntó Demian, notando la tensión marcada en el rostro de Lucas.
Su amigo colgó la llamada de inmediato y lo miró con seriedad.
—Tu tío está en la empresa… reunió a la junta. Tengo un mal presentimiento —advirtió, con la mandíbula apretada.
Demian sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Sabía perfectamente lo que eso significaba. Rolando estaba jugando sucio otra vez.
—Está actuando a mis espaldas, como siempre —murmuró con rabia contenida.
—Rolando te odia, Demian —respond