Subí al coche de Vincent Durand. Por un momento me sentí emocionada, pero tuve que mantener la calma. Le di la dirección de Kalet y él condujo rápidamente hacia el lugar.
Toqué la puerta y nadie respondió, temía que algo grave le hubiera pasado a Juliette.
—¿Sabes qué? Ya estoy desesperada, debería estar en la empresa ahora mismo, voy a derribar esta puerta —dije.
—Señor Durand, creo que deberíamos llamar a la policía —dije nerviosa.
—Se supone que esto es una emergencia. Voy a actuar, espero q