A pesar de que han pasado varios días desde que Catalina le envió aquel mensaje a Trish, todo ha estado tranquilo; el único problema es que yo no puedo estarlo.
Todavía no puedo creer que haya intentado matar a Trish y que, por su culpa, hayamos perdido a nuestro hijo.
Hemos buscado por todas partes y no hemos podido dar con ella. Los detectives dicen que probablemente salió del país, pero yo no lo creo; pienso que sigue aquí, escondida, esperando para atacar.
También estoy convencido de que no