Mundo ficciónIniciar sesiónMaría Paz se puso a llorar de nuevo, por más que trataba de ser fuerte, no podía, se sentía muy vulnerable, prefirió no bajar a almorzar, además la comida le provocaba náuseas, a pesar de que sus papás estaban pendientes de ella, la tristeza que llevaba en su alma era inevitable.
—¿María Paz, no vas a almorzar? —Inquirió Diana ingresando a la habitación de la joven.
—Más luego mamá, no tengo hambre —contestó con lágrimas en los ojos, su madr
Habemus duquecito, esperemos se solucione todo. Gracias por leer.







