Mundo ficciónIniciar sesiónEsa negra noche Joaquín observaba el firmamento sintiendo un hondo vacío en su pecho. Su entristecida mirada se perdía en el horizonte. A lo lejos en el cuartel de los recolectores las cuerdas de los acordeones lloraban al igual que su alma.
«... Aquí me tienes, pagando por todos tus sufrimientos. Más impotente y más triste que nunca. Ven para que me perdones la vida, perdón» …







