—He tenido una visita inoportuna, Evelyn me ha dado faena para rato. ¿Hay algún problema si voy directamente a tu casa? —le digo a Jared por teléfono.
Es como si Evelyn tuviera un sexto sentido y le encantara joderme la vida.
¡Que pesada coño!
—No pasa nada —dice, él siempre tan comprensivo.
—Si no recuerdo mal, me dejé en tu armario hace tiempo un vestido color champán de la última vez que fuimos a una fiesta, es elegante, pero tu familia lo merece, ¿puedes mirar si estoy en lo