Camila
—Señores —comenzó a decir Mario—, debo ser honesto con ustedes. Este caso podría ir a juicio. Aunque Gustavo Andrade es el padre biológico de los niños, eso no garantiza que el tribunal le otorgue la custodia.
Apreté la mandíbula, pestañando varias veces para contener las lágrimas.
—Pero hay otra opción que podría fortalecer su caso y garantizar la estabilidad de Amy y Nathan.
—¿Cuál es? —pregunté, aferrándome a la mano de mi viejito como si de ella dependiera mi fuerza.
Mario nos miró