Pasé toda la mañana siguiente dando vueltas por la mansión. Andrés se había ido temprano, otra vez, no dijo a dónde, ya no preguntaba, habíamos llegado a un acuerdo, él no me mentiría si yo no le preguntaba, pero el silencio también era una forma de mentira, omitir no es mentir.
La abuela Margarita desayunó en su habitación, un empleado me informó que no se sentía bien, tal vez el cansancio o el haber escuchado más de lo que debía el día anterior.
Me quedé sola, la biblioteca me llamó, no era l