Capítulo 22

El llanto continuó.

Me quedé inmóvil unos segundos más. No sabía si irme o hacer como si no hubiera escuchado nada. Pero algo dentro de mí no me dejó salir.

Entré despacio al baño.

El sonido venía de uno de los cubículos. Dudé. No quería invadir. Tal vez la persona quería estar sola.

Esperé unos segundos más.

Entonces la puerta se abrió.

Era Sandra.

La secretaria personal de Daniel.

Se limpió rápido las lágrimas, como si no quisiera que nadie la viera vulnerabl
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