Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche no pasó nada fuera de lo normal.
Cené poco, me duché, revisé el celular sin responder a nadie y me dormí temprano. No pensé en Daniel. O eso quise creer. Tampoco en Erik. Me repetí que solo era trabajo, que todo estaba bajo control.Al día siguiente llegué a la oficina más temprano de lo habitual.Esta vez no fui a la oficina de Erik. Subí directo al último piso y me quedé esperando afuera de la oficina de Daniel. No entré. No toqué. Simplemente esperé.Pasaron vario






