Mundo ficciónIniciar sesiónEl trayecto con Erik era muy tranquilo, hablaba de cosas simples.
De cómo el tráfico estaba peor que otros días, de un café nuevo que habían abierto cerca de la oficina, de una anécdota sin importancia que logró hacerme sonreír sin darme cuenta. Con él, las conversaciones nunca forzaban nada. Fluían. Siempre lo hacían.Hubo un silencio cómodo. No incómodo, no tenso. De esos silencios que no piden ser llenados.—Valeria —dijo de pronto, sin cambiar el tono—. Confío mucho en ti para






