La noche estaba perfecta. Las luces cálidas del restaurante iluminaban los rostros felices de Cecilia y Michael, quienes compartían una cena sencilla pero cargada de significado. La música de fondo, suave y romántica, parecía acompañarlos como si el universo hubiese decidido celebrar su amor con ellos.
Cenaban entre risas, entre miradas cómplices, entre caricias sutiles sobre la mesa. Michael no dejaba de mirarla como si fuese la primera vez, como si su belleza le robara el aliento una y otra v