Narrado por Brienna
La nueva vida era reciente, tan reciente que aún me costaba responder cuando alguien me llamaba por Amahia, el nombre saliendo torpe de mi boca como si perteneciera a otra persona, una que no tenía marcas en el cuello ni recuerdos de una cabaña en la montaña donde todo se había roto.
Me estaba acostumbrando a decirlo, a repetírmelo en el espejo por las mañanas mientras me cepillaba el cabello, a firmar con él los recibos de la floristería, pero cada vez que lo hacía sentía un