Narrado por Brienna
Había perdido la noción del tiempo, los días y las noches fundiéndose en un borrón de dolor y fiebre que me arrastraba entre olas de inconsciencia, el cuerpo convulsionando con calambres que me doblaban en la camilla, el suero goteando frío en mi vena mientras el sudor me empapaba la piel, caliente y pegajoso, y no sabía ya qué eran sueños, qué pesadillas, qué la realidad que se colaba en fragmentos de voces lejanas y luces sobre mi cabeza, porque todo se mezclaba en un caos que me aterrorizaba, el miedo constante a no despertar, a quedar atrapada para siempre en ese limbo donde Lucan gobernaba todo, su aroma terroso envolviéndome como cadenas invisibles, su marca en mi cuello palpitando como un corazón vivo que me recordaba que era suya, que su semilla se aferraba dentro de mí con una fuerza que el procedimiento intentaba romper pero que luchaba por quedarse, por dominarme desde adentro.
Soñé con él de nuevo, o quizás era una pesadilla que se repetía sin piedad, p