Narrado por Lucan
Oí su gemido culminar en un sonido largo y roto, el nombre saliendo de sus labios como un ruego ahogado que me atravesó el pecho, “Lucan”, repetido una y otra vez mientras su cuerpo se rendía al clímax que ella misma se había provocado, y fue como si una bestia despertara dentro de mí, mi lobo retumbando en el pecho con un gruñido bajo que vibraba hasta los huesos, exigiendo que me moviera, que cruzara esa puerta y reclamara lo que olía a mío desde el momento en que la encont