Capítulo 89
Brienna
La cena fue… demasiado fácil.
Sigo sin confiar del todo en eso.
Me siento allí, con la espalda recta, las manos sobre el regazo cuando no estoy sosteniendo la copa, esperando en cualquier momento ese comentario, esa mirada que cambie el ambiente, que me recuerde dónde estoy de verdad. Pero no llega. No durante la cena. Todo fluye. Conversaciones normales, platos que van y vienen, el sonido de los cubiertos, el vino que se sirve sin que tenga que pedirlo.
La copa siempre llena