Capítulo 93: Brienna
Despierto con su boca sobre la mía.
No es un sobresalto, es una transición lenta. Mi cuerpo se entera de lo que pasa antes que mi cabeza. Primero llega el calor, luego su peso, y al final su respiración mezclándose con la mía. Sus labios se mueven despacio, sin ninguna prisa, como si el día no fuera a empezar nunca.
Abro los ojos un poco. La luz entra tenue, lo justo para ver esa media sonrisa que apenas se le marca en la comisura.
—Buenos días… —susurro. Tengo la voz pasto