Narrado por Lucan.
La dejé en la cabaña con el corazón en la garganta, cerrando la puerta detrás de mí como si eso pudiera contener el caos que bullía en mis venas, y salí corriendo al bosque sin mirar atrás. Aún ardía el fuego que me quemaba por dentro, ese instinto alfa que rugía para que volviera, para que la tomara como si fuera mía por derecho, marcándola con mis dientes en esa glándula palpitante que había olido tan cerca en el claro.
Me detuve solo cuando los árboles se cerraron a mi alrededor, el pecho subiendo y bajando con respiraciones entrecortadas, y me apoyé en un tronco áspero, sintiendo la corteza rasparme las palmas mientras intentaba calmarme, recordándome que ella era Brienna Clarks, mi empleada, la mujer que organizaba mis agendas y resolvía crisis en la oficina con esa calma que siempre me había impresionado.
No una omega cualquiera en celo, no algo que pudiera reclamar solo porque mi biología lo exigía.
Me había costado todo lo que tenía dejarla allí, envuelt